El Mate, elemento distintivo de la cultura Argentina, trasciende las fronteras de America

01/07/2010 – 1:41 pm

Los sirios son los mayores consumidores de mate fuera de América Latina, la región originaria de esta planta con virtudes estimulantes, gracias a la herencia de emigrantes que la llevaron a ese país a mediados del siglo pasado.

En la década de 1880, sirios de Qalamun y del litoral, y también libaneses, emigraron por razones económicas a Argentina y Brasil. Algunos descendientes suyos, que regresaron a mediados del siglo XX, trajeron el mate, explica un ex profesor de literatura árabe, Mahmud Bitar.

De estas migraciones quedan importantes comunidades sirias en América Latina. Son unos cuatro millones en Brasil. En Argentina, 2,5 millones de habitantes son de origen sirio.

Hoy en día, esta infusión de gusto un poco amargo, bebida nacional en Argentina preparada con hojas de yerba mate y que se consume caliente o fría, ha conquistado Qalamun (noreste de Damasco), Sueida (sur) y la costa mediterránea.

“Siria es la mayor consumidora de mate fuera de América Latina”, declaró Mohammad Firas Jeirudi, uno de los cinco o seis distribuidores de mate en Siria, importado de Argentina y Brasil. Los sirios consumen unas 1.200 toneladas de mate al mes, que suponen un coste de 144 millones de libras sirias (2,9 millones de dólares), afirmó.

Si visita a una familia en Tartus, Banias, Lattaquié, en el litoral, “le propondrán un mate”, asegura Manal, oriunda de un pueblo de esa región. “Mis padres lo reclaman cuando vuelven cansados del campo, pasan horas sorbiendo su bebida”, cuenta esta joven de 22 años, enfermera en Damasco.

La degustación del mate requiere a veces todo un ritual, como se hace en el pueblecito de Ram Tarze, en la región de Tartus. Los campesinos degustan allí la bebida en círculo, cada uno con su vasito y una pajita metálica, cuenta.

Según Mahmud Bitar, los habitantes de Nabek (en Qalamun) son los más aficionados, en Damasco el brebaje no gusta mucho. Nahla, de 25 años, nunca lo ha probado, “le repele su olor”. “Una pérdida de tiempo”, estima otra.

“A los damascenos no les gusta esta bebida”, asegura Bitar, que confiesa que “no aprecia el gusto”.

“Para nuestra mentalidad, el mate es popular, se bebe en el campo. Simboliza la ociosidad”, reconoce Basem, dentista de 40 años, que lo consume todo el día en su casa de Tartus.

Para Amer, un palestino casado con una chica del litoral, el mate “es ante todo un ritual, un momento relajado” en familia, entre amigos. “Bebida campestre por excelencia, ha invadido las oficinas de los funcionarios en Damasco”, a pesar de todo el ritual de su preparación, recalca.

Yerba Mate (Ilex paraguariensis):

Cuando los españoles llegaron a América se encontraron con muchas cosas nuevas como la papa, el maíz, el tomate, la mandioca y la “yerba”. De los habitantes nativos de América ( que los españoles llamaron indios al pensar que habían arribado a la India ) aprendieron a beber esta infusión y les causó una extrañeza la cantidad de veces que lo hacían por día. En un principio estuvo prohibida, con pena de “excomunión”, por los curas jesuitas. Es que sostenían que esa bebida hecha con raíces de “hierbas” era la “ruina de estas tierras, porque hace a los que toman, flojos, holgazanes, sin honra….”, refiriéndose a ella como un vicio.

La primera referencia del uso de la YERBA – MATE en estas tierras nos llega de parte de Adelantado Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias) en 1592. Según lo observado por el, y relatado por Ruíz Díaz de Guzmán en el libro “Breve Historia de etapas de Cosquista”(1612), los indios llevaban, junto a las armas, unas pequeñas bolsas de cuero (“guayacas”) en los que guardaban hojas de yerga mate triturada y tostada que masticaban o colocaban en una calabaza con agua y sorbían ya sea usando sus dientes como filtro o por medio de un canuto de caña. Según los españoles estas hojas les daban mayor resistencia para las largas marchas o en las labores diarias.

Todo esto ocurría en los territorios comprendidos actualmente por parte de Paraguay y en las provincias argentinas de Corrientes y Misiones. Esta era la zona por excelencia de la Yerba Mate. Los españoles comenzaron a beber este brebaje en un recipiente de labios gruesos denominado “Bernegal” del cual bebían utilizando un apartador en forma de cuchara con orificios, con el cual separaban el agua de las hojas. Bautizando el “caa” de los guaraníes como simplemente Hierba del Paraguay o Yerba, dado que, como la conocieron antes de saber de dónde se obtenía, no sabían que su origen era de un árbol.

Fue aceptada como bebida estimulante, al igual que el té, cuando los personajes más importantes de la ciudad de Asunción la incorporaron a la dieta. Como la yerba había que cosecharla en la Provincia de Misiones o en el interior de Paraguay, en el “Infierno Verde”, los jesuitas decidieron comenzar a colocar plantaciones en lugares más accesibles.

Actualmente el mate se consume en gran parte de Sud América: Suroeste de Brasil, Uruguay, Argentina, Paraguay, parte de Chile y parte de Bolivia. Siendo el mayor productor y consumidor mundial Argentina. Aunque en consumo per capita en Uruguay es mayor al argentino.
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FUENTES:

“Los sirios son los mayores consumidores de mate fuera de América Latina”
miércoles 30 de junio
DAMASCO (AFP)
http://ar.news.yahoo.com
http://ar.news.yahoo.com/s/afp/100630/entretenimiento/siria_latam_consumo_sociedad

“El Mate”
http://www.argentour.com
http://www.argentour.com/es/mate/mate.php