Dos dias en Buenos Aires
04/04/2010 – 12:06 pmMercados de artesanía, los colores de La Boca, un viaje a través de la historia, el eco de los mitos (Evita y Gardel)… y una fascinante ciudad de los muertos. Hitos imprescindibles de la capital argentina en tiempos de verano austral
La ciudad con la calle más ancha del mundo —la avenida 9 de Julio—, o eso dicen, ha sacado a pasear su piel bajo un sol sofocante. Mientras España tirita, en Buenos Aires las terrazas están puestas y Papá Noel viaja con chanclas y camiseta sin mangas. Verano y Navidad. Qué incongruencia. Aunque para los porteños el asunto es tan lógico como un asado los domingos. Tratar de abarcar a la más «europea» de las capitales latinoamericanas en un fin de semana es misión imposible, pero sí podemos dar un puñado de pasos para comprender su alma apasionada y sentimental. Cuarenta y ocho horas a ritmo de tango.
DE LA ALDEA A LA METRÓPOLI
«Desde ahí hablaba Evita». Lucía, guía de Eternautas (www.eternautas.com), enseña una foto antigua y señalahaciaun balcón de la Casa Rosada, en la Plaza de Mayo. En esta explanada, durante el dominio español, estuvo el centro político, legislativo y comercial de la ciudad; también aquí, en el Cabildo, se cocinó la independencia argentina. Y más: hubo manifestaciones sindicales y estudiantiles, protestas de lasmadres de los desaparecidos durante la dictadura militar… En quince cuadras es posible repasar cuatro siglos de historia. A la sombra de una arquitectura notable —teatros, monumentos civiles y religiosos— encontramos refugios con encanto, como el café Tortoni, y endemismos, como la Casa Mínima. A un paso, Montserrat y San Telmo, que hasta fines del XIX fueron área residencial y asiento de las órdenes religiosas. En la Plaza Dorrego se celebra los domingos la feria de San Pedro Telmo (www.feriadesantelmo.com), mercado de antigüedades y cachivaches que merece la pena explorar.
SE HACE CAMINITO AL ANDAR
El taxista porteño es un filósofo que igual te habla del aliño que se pone la Barbie (Cristina Fernández de Kirchner) cadamañana que de las rajadas del Gordo (Maradona) sobre la prensa canalla. «Qué querés, el pibe siempre fue así». Está informado de todo lo que ocurre en el mundo, aunque política y fútbol conforman los principales temas de tertulia en la carrera hacia La Boca. «No vengan aquí a la caída del sol. A esa hora, La Boca cierra para los turistas». El Caminito, calle así nombrada por un melancólico tango («Caminito que el tiempo ha borrado, que juntos un día nos viste pasar, he venido por última vez, he venido a contartemimal»), esun cocedero de forasteros que dejan (ellos) que les anuden un muslo en la cintura o (ellas) que les guíen en un giro con sacada, aguja y ocho cortado. Una foto por un puñado de pesos. Las casas con paredes y tejados de cinc pintados de vivos colores forman la postal más famosa de la ciudad; una tradición que nace en el siglo XIX, cuando los inmigrantes genoveses usaban los sobrantes de pintura de los marineros para «tunear» sus viviendas. Abundan el azul y amarillo, colores del Boca Juniors. En el Museo Boquense (www.museoboquense.com) hay una sala con pantalla de 180 grados donde te hacen sentirte como Palermo o Riquelme. En la cancha los anuncios de Coca Cola son negros, no rojos como es marca de la casa. La explicación es clara: el rojo identifica al River Plate, el enemigo íntimo, y en la grada de la Bombonera ese color está proscrito. Porque en Argentina, cuando de fútbol se trata, no se hacen prisioneros. Con perdón de las damas, como diría el Gordo.
CARLITOS Y EVITA ETERNOS
«¡Bravo, Carlitos!», grita la platea. Claque o espontáneos, quién lo sabe. Carlitos no es Gardel, pero como si lo fuera. Mismo pelo engominado, mismos gestos, misma presencia imponente en el escenario, misma voz (o así). Ysuenan sus clásicos. «Mi Buenos Aires querido», «Volver», «El día queme quieras»… En la Esquina Carlos Gardel (www.esquinacarlosgardel.com.ar) se pueden degustar platos llamados «Rubias deNuevaYork», «Me da pena confesarlo» y «Recuerdo malevo» mientras se disfruta del espectáculo. Aquí estuvo el Chanta Cuatro, restaurante y hotel familiar donde Carlitos Gardel, el de ver-dad, solía reunirse con sus amigos a cenar y cantarmilongas. Recuerdos del barrio del Abasto, el del mercado que respiraba trabajo de día y tango denoche. Allí estamúsica hecha de puro sentimiento se convirtió en la banda sonora del pueblo. Tal vez el pueblo al que cantó Gardel fuera el mismo que Evita arengó desde aquel balcón de la Casa Rosada, la tropa de descamisados que la convirtió en una santa, aunque en este caso no exista la misma unanimidad que con el «zorzal criollo». El recorrido del Museo Evita (www.museoevita.org) empieza con la muerte y, en consecuencia, el nacimiento del mito de Eva Perón. Mito blanco y mito negro, defensora de los humildes y cómplice de unamentira que se sostuvomientras las vacas fueron gordas. Ana María, guía del museo, no toma partido, pero sí tiene una frase favorita del personaje: «Cuando los ricos piensan en los pobres… piensan en pobre». Limosna y conmiseración en vez de igualdad. No está claro que Evita se aplicara el cuento. En el primer gobierno (1946-52) de Juan Domingo Perón sobraba la plata y Evita repartió juguetes y neveras entre los menesterosos propios y ajenos, tanto que su fama traspasó fronteras. Como primera dama glamourosa y carismática hizo historia mucho antes de la llegada de Jackie Kennedy, y sus discursos y personalidad agigantaron su corta estatura física. Dejó un cadáver joven y, visto lo visto, sólo le faltó ganar el Nobel de la Paz por sus buenas intenciones. Su tumba es la más visitada en el cementerio de la Recoleta. Una placa con su efigie incluye la frase: «Volveré… y seré millones». Ana María afirma que Evita nunca dijo eso. Pero los mitos adquieren vida propiamás allá de la verdad o la razón.
LA CIUDAD DE LOS MUERTOS
A algunos les dará mal rollo (¿por qué, si todos acabaremos en una finca silenciosa? Muchos porteños desearíanque fuera ésta en concreto). A otros les fascinará. El cementerio de la Recoleta, inaugurado en 1822, es uno de los más bellos y mayores del mundo. Alberga 6.400 tumbas y mausoleos, 70 de los cuales han sido declaradosmonumento histórico. ¿Una necrópolis para ricos? No necesariamente. Encontramos desde palacetes grecorromanos a sencillos montones de piedras, desde avenidas arboladas a estrechos callejones donde al anochecer deambulan los fantasmas.
Pero Recoleta es más. Barrio burgués y refinado, que invita al paseo por sus parques y plazas, por el Museo Nacional de Bellas Artes, que nos retiene con el aroma de un café expreso en La Biela, a la sombra de un viejo árbol del caucho.
Pistas
Iberia ofrece dos vuelos diarios a Buenos Aires. Butacas cama y menús de Sergi Arola en
Business Plus. www.iberia.com. 902.400.500.
Dormir. Magnolia Hotel Boutique (www.magnoliahotel.com.ar). Palacio Duhau Park Hyatt
(www.buenosaires.park.hyatt.com). Alvear Palace (www.alvearpalace.com). Loi Suites Recoleta (www.loisuites.com.ar).
Comer. La Cabaña (www.lacabanabuenosaires.com.ar). Oviedo (www.oviedoresto.com.ar).
Más información. www.destinationargentina.com. www.argentina.
travel
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FUENTE:
“Buenos Aires, 48 horas a ritmo de tango”
Por MIGUEL ÁNGEL BARROSO
ABC.es
27 de Diciembre de 2009
http://www.abc.es
http://hemeroteca.abc.es
http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/d7/2009/12/27/021.html















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