El Bicentenario de la Argentina se festeja en Francia

15/02/2010 – 9:15 pm

El balneario de Saint-Tropez rindió homenaje a la Argentina y a la figura de Hipólito Bouchard, que vivió en esas playas

¿Dónde está Brigitte Bardot? Cuentan aquí que hace unos años se aprovechó de la legión de turistas que cada verano viene a este balneario -cuya explosión mundial es, en parte, por ella- para vender muchas de sus cosas en el tradicional mercado de los sábados. Todos los beneficios fueron para su lucha por la defensa de los animales.

Este mercado de la Place des Lices, la principal, sigue siendo hoy un punto de encuentro para los “Tropéziens”. Pero a “Brigitte”, como la llaman aquí, ya no la ven.

A metros de esta plaza, en el primer piso de un salón ambientado al estilo del Café Tortoni, abrió ayer la temporada de festejos por el Bicentenario argentino. Aquí vivió Hipólito Bouchard, el corsario francés que participó de batallas revolucionarias, en mar y en tierra, y fue distinguido por San Martín, que lo llevó al Ejército del Norte.

Bouchard nació en Bormes-les-Mimosas en 1780, pero de chico su familia se mudó a Saint-Tropez. Ahora, con motivo de los 200 años del primer grito de libertad del país para el que luchó, esta ciudad le rindió homenaje.

El “encuentro cultural con la Argentina”, un programa de exposiciones, conciertos, conferencias y proyecciones que podrán verse hasta el 21 de este mes -y que retomarán en plena época veraniega, en julio-, fue inaugurado por el intendente local, Jean-Pierre Tuveri, quien invitó a descubrir “un lejano país que es 240.000 veces más grande que Saint-Tropez”.

De fuerte contextura física, Bouchard fue pescador y marino, hasta que se cruzó con Napoleón y entendió que como corsario podría llegar lejos. Arribó al país a los 29 años, combatió en San Lorenzo y, al mando de la fragata La Argentina, zarpó hacia Madagascar.

Con la celeste y blanca al tope del mástil, hundió 16 barcos y apresó a 400 realistas. En 1818 sitió California, en ese entonces posesión española, en la bahía de Monterrey. Ciudadano de honor en su país de adopción, al menos una decena de escuelas, calles y plazas -sólo en Buenos Aires- llevan su nombre, y cuatro estampillas oficiales tienen la imagen de su barco de batalla: La Argentina.

En la planta baja de este gran Tortoni se exhiben retratos de Jorge Luis Borges, Alejo Carpentier y Pablo Neruda, retratados por Sara Facio y Alicia D´Amico. Cerca, los parques naturales argentinos y la Patagonia, fotografiados por los argentinos Jorge Hermet y Céline Frers. Habrá, además, charlas y la proyección de películas como La cámara oscura , de la argentina María Victoria Menis, y de documentales sobre los gauchos, el tango y Astor Piazzolla.

Corsario de la libertad

Aquí, todos parecen tener alguna relación con Hipólito Bouchard. De polera y sombrero, y con aires de capitán, el escritor y autodenominado corsario Georges Fleury investigó durante dos años sobre su figura. Con la iniciativa del empresario pesquero Pierre Fabre, y con la ayuda de Hubert Jacquey, acaba de publicar el libro El gran capitán Bouchard, corsario de la libertad . Ayer contó: “Con Bouchard descubrimos la historia de una Argentina que no conocemos: la de un país que está naciendo”.

Todo el pueblo parecía emocionado por la presencia del embajador de la Argentina en Francia, Luis Ureta Sáenz Peña, quien en su discurso recordó que “uno de los diarios más antiguos de la Argentina -en referencia a LA NACION- está situado sobre la calle Bouchard”.

Es que, en definitiva, Saint-Tropez es eso: un pueblo de casi 5000 habitantes que recibe a 60.000 turistas, y más, entre abril y octubre. Pero en invierno los jóvenes son minoría, las casas están cerradas y los barcos, en verano sedes de los negocios políticos más insólitos, duermen en el puerto.
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FUENTE:
“El Bicentenario se festeja en Francia”
Nathalie Kantt
Para LA NACION
14 de febrero de 2010
http://www.lanacion.com.ar
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1232980