El exito del bus turistico en Buenos Aires

24/01/2010 – 1:19 pm

Tan sólo en noviembre pasado 18.800 personas viajaron en él; al mediodía, los pasajes se agotan

Harry mira hacia la izquierda como sugiere la guía por los auriculares y pregunta divertido: “The pink panther?…”. Y su esposa, Lisa, le responde: “No, Harry… the pink house!”. La rosadísima Casa de Gobierno es uno de los puntos más impactantes para los turistas que recorren la ciudad en el “bus turístico”.

Los norteamericanos Harry y Lisa no dejan de tomar fotos y filmar todo de manera obsesiva. “Buenos Aires es fantástica”, desliza Lisa a quien quiera escucharla. No tiene eco. Todos siguen absortos por los auriculares el relato histórico, grabado en diferentes idiomas.

El bus turístico es una sorpresa tanto para el gobierno porteño como para la empresa que explota el servicio (Flechabus), dado que, desde que empezó a funcionar, en abril del año pasado, trabaja al tope de su capacidad.

En noviembre pasado viajaron 18.800 personas, que, en promedio, pagaron 35 pesos el boleto y dejaron una recaudación de 650.000 pesos. A a partir de diciembre, con la llegada del turismo internacional, la demanda explotó: los asientos se agotan al mediodía de cada jornada.

Bus Turistico Buenos Aires

LA NACION realizó el tour que dura casi tres horas con el propósito de conocer qué es lo que más llama la atención a los turistas de la ciudad.

“Buenos Aires es mucho más europea de lo que me imaginaba”, expresa Virginia Calonge, una chilena que viajó con su hermana por primera vez a la ciudad. “Es muy interesante y me llama la atención la cantidad de parques que tiene”, agrega.

El recorrido de los buses turísticos comienza en Diagonal Norte y Florida y trasunta por lugares típicos, como la Plaza de Mayo, los barrios de San Telmo, La Boca y Palermo (especialmente por el perímetro del parque Tres de Febrero), entre otros puntos de interés.

“Esta parte de La Boca es muy interesante porque las casitas parecen de otro lugar”, dice Cristina, una turista española, de Barcelona, que mira asombrada las chapas de colores de la viviendas típicas del barrio.

Desde el ómnibus, el paisaje parece una recreación del relato turístico, en pretérito, sobre el origen del barrio, los conventillos y las costumbres de vida de antaño.

Europa, en el recuerdo

Otro punto alto del recorrido, a juzgar por el ritmo de los obturadores de las cámaras de fotos, es la zona de Barrio Parque, con sus grandes mansiones de época. “Cuando hablan de Buenos Aires uno sabe que se va a encontrar con algo muy europeo, pero es mucho más de lo puedes imaginarte… Da la sensación de estar en Barcelona o en París”, opina Marcela Calonge al coincidir con su hermana Virginia. Sin duda, para estas dos turistas chilenas, el aspecto más notable de la ciudad es su arquitectura francesa, italiana y española; los teatros y los museos.

Una de las particularidades de este tipo de excursión es que permite observar -espiar Buenos Aires- desde la altura de un ómnibus de doble piso. Y, curiosamente, pueden descubrirse detalles que a ras de la tierra pasan inadvertidos. “Mira allá esa escalera que despega de ese edificio”, le comenta, sorprendido Jonathan, de diez años, a su madre. El niño colombiano había divisado una curiosa escalerita que repentinamente surge a lo alto de un edificio moderno sobre la Avenida del Libertador.

El recorrido consta de 12 paradas donde los turistas pueden descender del ómnibus y recorrer el sitio que más les interese. Después, regresan a ese mismo punto para tomar otro de los vehículos, que corren con una frecuencia de 30 minutos. Es decir que el paseo también ofrece la oportunidad de explorar la ciudad.

“Acabamos de recorrer Caminito y nos quedamos con ganas de volver un día con más tiempo”, expresó Anna, de Alemania.

Poda urgente

El bus turístico también tiene su cuota de imprevista aventura. Las ramas de los árboles ponen a prueba los reflejos de los visitantes cuando chocan contra la carrocería. “Eso no me gustó, me parece que tienen que solucionarlo… en Barcelona hay un bus muy parecido, pero no transita por lugares con árboles así”, se queja Cristina. Consultado el gobierno porteño por este “pequeño gran” detalle, una fuente del Ente de Turismo de la ciudad respondió: “Sabemos que es un problema y hay que hacer una poda urgente”. Mientras tanto, a los turistas les queda agacharse para evitar el choque con las ramas.

Para los turistas extranjeros, la excursión tiene un valor de 50 pesos, y para los porteños, de 25 pesos.

El gobierno de la ciudad prevé la autorización de un aumento del valor de las tarifas, que ubicaría el pasaje para los extranjeros en 70 pesos y en $ 35 para los locales.

El servicio consta de seis ómnibus que suman 18 frecuencias diarias entre las 9 y las 17.30.
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FUENTE:
“El bus turístico, una agradable sorpresa para los visitantes… y para el gobierno”
Información general
Domingo 24.01.2010
Franco Varise
LA NACION
http://www.lanacion.com.ar

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1225346