Mediateca del Sur. Barracas – Buenos Aires, Argentina

22/01/2009 – 8:37 pm

Proyecto ganador de una mencion en el concurso nacional de Arquitectura SCA-Clarin 2008.

Arquitecto: Federico Pascua

MEMORIA DESCRIPTIVA: En Barracas, una manzana paticular. Dos piezas de arquitectura clásica dispares e independientes: La Iglesia de Santa Felicitas, exenta, sumergida en el verde  y el colegio Santa Felicitas, un cuerpo macizo, monolítico.
Esta mediateca se apoya sobre la medianera del colegio reconstitituyendo la fachada perimetral consolidada del bloque monolítico, dejando la otra pieza del sistema, la iglesia, absolutamente libre.

Se desarrolla así entre dos situaciones disímiles. Hacia el este, la ciudad, hacia el oeste, la plaza y la iglesia.

De acuerdo a esto, la planta baja del edificio, sufre una serie de cambios. La línea de perímetro nace conformada como un muro ciego y  luego  se convierte en una carpintería que se retira del filo del edificio haciendo espacio al acceso y al llegar al verde, a través de una serie de pliegues entra en el parque e invita al parque a entrar hacia el edificio.

A esto se suman los patios que cortan ambas plantas, generando su propio paisaje, situaciones de uso, luz y visuales constantemente cambiantes enriqueciendo la experiencia interior

Mediateca del Sur. Implantacion en el barrio frente a la plaza Colombia
Implantacion en el barrio frente a la plaza Colombia
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Mediateca del Sur. Barracas. Planta Baja
Planta Baja
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Mediateca del Sur. Barracas. Planta Alta
Planta Alta
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Mediateca del Sur. Vista sobre la calle Brandsen
Vista de la mediateca sobre la calle Brandsen
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Mediateca del Sur. Barracas. Espacio de expansion junto a la Iglesia, desde la Plaza
Espacio de expansion junto a la Iglesia, desde la Plaza
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Mediateca del Sur. Acceso.
Acceso a la mediateca por el patio publico que vincula a la plaza
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Mediateca del Sur. Interior
El interior, rodeado por el verde del parque y los pàtios.
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APUESTA JOVEN POR LA CULTURA Y LA NATURALEZA

Los ganadores del Premio Clarín-SCA. Son un centro cultural y de gestión en Barracas, un espacio polifuncional en el centro porteño, un criadero de peces en el Delta de Paraná y un observatorio en la Pampa.

Arquitecto Federico Pascua

La octava edición del Premio Clarín-SCA ya tiene a sus flamantes ganadores que demostraron que cultura y naturaleza fueron los principales beneficiados en sus proyectos. Un centro cultural y de gestión en Barracas, un edificio cultural en el centro porteño se encadenan con un criadero de peces y un observatorio estelar.

Los 118 trabajos presentados resultaron una convocatoria record para este concurso nacional de estudiantes de arquitectura que sirve como plataforma para el desarrollo de futuros arquitectos. “Para la segunda vuelta quedaron seleccionados 34 trabajos de los cuales 31 se presentaron a la decisión final”, aseguran desde la secretaría de la SCA.

Tanto en la apertura de sobres del 11 de diciembre en la sede de la SCA como en la sesión fotográfica para esta nota, los jóvenes ganadores intercambiaron opiniones con entusiasmo como si se conocieran desde siempre. ¿La causa? “De los nueve, cuatro fuimos al mismo colegio secundario (Escuela Técnica ORT) y cursamos materias juntos en la facultad”, dice Carolina Feller, una de las premiadas.

Un centro cultural y de gestión en el barrio de Barracas se alzó con el premio mayor. El proyecto ganador tiene como columna vertebral un viaducto existente por el cual transita la línea ferroviaria que marca la identidad barrial. “El proyecto se fortalece al tomar los arcos y los pasajes, que transitan a la par del viaducto. Estos arcos se incorporan a una nueva plaza y sirven como transición para formar fuelles entre los pasajes y el espacio urbano”, dice Valeria Martínez, de la FADU-UBA.

El programa se sintetiza en tres partes: un centro de gestión y participación, una mediateca y un auditorio que se encuentra elevado. “Esa decisión enfatiza la idea de obtener una pisada mínima del edificio sobre el terreno, independizando su uso que será programado y esporádico”, agrega.

La mediateca, que compone el eje cultural junto con el auditorio tiene una vinculación vertical entre ambos. Y el sector de gestión y participación se ubica por debajo del espacio público liberado, con accesos independientes. “Es un partido original que ofrece una plaza social a la comunidad colocando debajo el programa pedido.Esta plaza será usada en encuentros barriales y agrega una espacio abierto en un lugar donde hacen falta los mismos”, indica uno de los jurados, Roberto Frangella.Además, todas las actividades se integran a través de patios de expansión que articulan de forma estratégica su ubicación. “La luz penetra a través de lucarnas ubicadas estratégicamente a lo largo y ancho de la plaza”, agrega la joven proyectista.

Arquitecto Federico Pascua

Según Frangella, en la plaza emerge el auditorio como símbolo de cultura e hito de referencia, con una fachada que es pantalla de proyección para espectáculos nocturnos. “La planta única donde se desarrolla el programa esta diseñada con flexiblidad y zonifica las distintas partes del programa”, completa el arquitecto.

El segundo premio, un criadero de peces en el Delta del Paraná, planteó tres aspectos: el lugar, el material a utilizar (la madera) y el programa: un fin productivo. “Intenté generar una propuesta que constituyera una invención inteligente a partir de estas tres variables”, dice Juan Ignacio Misurelli, estudiante de la FADU-UBA.

El edificio apaisado, que ocupa entre 3500 y 4000 m2, se emplaza sobre bañados, terrenos blandos comprendidos entre el río Baradero y la barranca sobre la cual se asienta la ciudad de San Pedro. “Tomé la decisión de elevar el edificio sobre la cota inundación del terreno. Así la estructura pisa la tierra y además construye un piso que flota en las aguas del río, sobre el cual se desarrolla parte del programa de manera descubierta”, agrega.

El espacio exterior contiene elementos para el control y uso del agua y estanques y jaulas para la cría y engorde de peces Y el interior, bajo la piel de madera, se procesa el pescado.
Mediante la repetición de elementos lineales de madera (columnas, pilotes, cabios y listones) y dentro de un volumen de vidrio se desarrollan los espacios. “Define un lugar en sombra, un edificio fresco dotado de luz natural y ventilación”, dice Misurelli.

Para el arquitecto Frangella, es acertada la idea de trabajar todo el proyecto en madera, ya que confiere un marcado caracter y lo integra al paisaje ribereño.

Circuito y estrellas

El tercer premio es una ciudad cultural que se emplaza sobre una de las esquinas más emblemáticas de la ciudad de Buenos Aires: avenidas Corrientes y Callao.

Este proyecto, cuya autora es Soledad Berthier, posee múltiples actividades: un auditorio para 180 personas, dos salas polivalentes, un microcine, espacios de exposición permanentes y transitorias, un museo de colección y un centro de convenciones.

“El edificio queda enmarcado bajo una piel parcialmente opaca y transparente. Y el peatón percibe los espacios de cada función bajo una masa roja, que rememora el color del ceibo, la flor nacional”, dice Berthier.

El edificio se estructura en dos volúmenes, uno que toma los cuatro niveles más públicos -y la mayor afluencia de gente- y el otro, de acceso restringido en donde se encuentran los espacios de exposición, museo del tango y oficinas administrativas. “La obra genera un espacio con situaciones de balconeo y vacíos. Y un gran foyer en cuádruple altura está iluminado naturalmente desde sus frentes”, completa la estudiante.

Berthier buscó que los foyers posean una calidad espacial coincidente con la de las salas, lugares donde habrán todo tipo de espectáculos, exposiciones, ferias o convenciones. “Para estos espacios es adecuado tener iluminación cenital natural, susceptible de oscurecimiento”, agrega la estudiante.
Estas salas polivalentes fueron uno de los desafíos básicos del proyecto ya que debían estar alimentadas por un complejo sistema de espacios destinados a halles, circulaciones verticales, horizontales y servicios. “El esquema promueve la máxima interacción de los sectores, previendo la posibilidad de independizar su funcionamiento en base a horarios o condiciones de ingreso”, agrega Berthier.

Según el jurado, este proyecto tuvo una planta baja bien diseñada y la zonificación de funciones estuvo planteada correctamente ya que las salas de espectáculos se colocaron en los niveles más bajos. “Pero la propuesta para la fachada, si bien es intersante en su búsqueda de una expresión totalizadora del único programa cultural, hubiera merecido un mayor grado de elaboración”, subraya el arquitecto Frangella.

El cuarto premio, entregado por primera vez en los Premios Clarín – SCA, según el miembro del jurado, parte de una metáfora de los cráteres de los planetas para organizar un edificio dedicado a la observación astronómica en la provincia de La Pampa.

La propuesta tuvo como fin generar un centro de estudios que comprende un observatorio, aulas, laboratorios, biblioteca, bar comedor y dormis para investigadores. “En un ámbito de periferia, donde no hay una trama urbana definida, el emplazamiento me llevó a investigar sobre un edificio de carácter unitario y global”, dice Ana Smud, de la FADU-UBA.

A partir de un espacio interior que genera vacío, Smud propone apoyar los conceptos de ausencia de escala y abstracción. “Y busqué valores de atemporalidad y sobriedad propios de los edificios institucionales, a la vez que construí paisaje”, asegura ella.

El edificio agrupa los laboratorios, aulas, servicios, habitaciones y genera con ellos un anillo programático en el perímetro de la pieza. Por otro lado, la biblioteca, sala de eventos, bar y estar aparecen hacia el interior lo que genera un trazado orgánico. “Son superficies alveoladas que generan áreas de luz y de sombra. Un juego de espacios que contemplan al patio interior”, destaca Smud.

Por último, la estudiante diseñó el observatorio como un elemento autónomo que cobra altura y da verticalidad al edificio. “El proyecto se adueña de un espacio que, por definición, es público, pero sobre todo infinito”, agrega.

Cuatro jóvenes propuestas para sembrar el futuro de la arquitectura nacional.

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FUENTE:
“Apuesta joven por la cultura y la naturaleza”
Arquitectura
por Pablo Raimondi.
praimondi@clarin.com
Diario Clarin // En Linea //
23 de Diciembre de 2008

http://www.clarin.com

http://www.clarin.com/suplementos/arquitectura/2008/12/23/a-01827239.htm